Han
sido muchos junios sin ti.
Han brillado muchas lunas sin ti.
Demasiados atardeceres frente al mar sin estar tú.
Muchas fiestas sin compartirlas contigo.
Demasiados junios sin tu sonrisa, sin tu alegría,
sin tus enormes ojos radiantes y curiosos.
Y sucedió el milagro.
Ahora todo es distinto.
Ahora junio es más brillante, más azul, más alegre.
Gracias por llegar a mi vida.
Gracias por ser la única verdad.
Gracias por venir, Mónica
A mi hija...
Javier Gállego
Periodista |