LA DULCE DERROTA
En el 90 nos bebimos juntos las últimas copas de La Movida.Nos
quedamos sin hielo,
sin tabaco y sin algunos amigos.
En el 92 pedí otra prórroga porque no quería ir a la mili
.Te llamé y dejé un
mensaje en el contestador, te mandé un fax y no me contestaste
jamás.Te fuiste en el
AVE,desapareciste,me dejaste tocado.Alquilaba, una tras otra,
películas en el
videoclub, me encerré en casa varios inviernos.
En el 94 haciendo zapping leí en el teletexto que un juez
ordenaba el ingreso
de Mario Conde en prisión.Me identifiqué mucho con la historia
del exbanquero.
En el 96 acepté la dulce derrota y mi vida empezó a ir bien.Vivía
intentando ser
feliz. Alguna vez lo conseguía. Una vida sin wifi,sin emails,
sin google, sin play,
sin iphone, sin facebook, sin TDT.Sin ti.
Sin sospechar que nos esperaba un comienzo de siglo con
dos torres derrumbadas, dos
guerras inacabadas y una crisis de cojones.
A ver a quién le pido yo ahora el libro de reclamaciones
de la vida.
ALBERTO MAESO
Periodista
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